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-OPINIÓN-

Reflexiones sobre las perspectivas energéticas y ambientales para 2007 (I).
Por Odón de Buen R.

Me ha parecido sumamente curioso el hecho de que el año comience con los temas del petróleo y el cambio climático claramente relacionados y que esta relación haya sido ampliamente publicitada: el precio del petróleo cae casi 10% porque el clima en Estados Unidos y en Europa no han sido lo que usualmente son y esto está siendo atribuido al cambio climático.

Independientemente de las perspectivas económicas que perfilan una menor demanda de energía en los Estados Unidos (el principal consumidor de energía del mundo), el hecho de que el clima en su región más al norte sea menos frío en el invierno es algo que ya estaba previsto por quienes modelan y simulan el clima.

Pero bueno, dicho esto creo que corresponde hacer un recorrido ordenado en esta reflexión que pretende ir de lo global a lo local.

En el contexto global resaltan, primeramente, los aspectos económicos y las perspectivas de la economía de Estados Unidos. En este sentido, quizá el indicador más significativo está en el mercado de la vivienda, actividad que tuvo el año pasado una recaída significativa y que representó el final de un ciclo muy largo donde el valor de las propiedades subió considerablemente. Esto llevó a que la capacidad percibida de endeudamiento de sus dueños (es decir, de tener de garantía a una casa inflada en precio para comprar otras cosas) aumentara y los llevara a demandar productos y servicios de alto costo. El aspecto positivo de esta baja en las actividades fue que no terminó siendo—como se planteó muchas veces en el influyente semanario The Economist—una “explosión de burbuja”. De cualquier manera, la perspectiva de poder de compra de una buen sección de la sociedad americana parece sea más cauta y, por lo tanto, dando lugar a que la economía no tenga la dinámica de los años previos.

Esta situación, por supuesto, afecta la demanda de productos, en particular los que se manufacturan en China (y en México) y hace que la demanda de bienes (como, el petróleo o el cobre) no crezca a los ritmos que llevan a que su oferta sea lo suficientemente limitada para que los precios sigan subiendo. Más bien, los precios están bajando.

También afectando una posible baja de precios está el hecho de que muchas de las inversiones que se han hecho en producción petrolera van a irse convirtiendo en nueva oferta a lo largo del año, lo que posiblemente presione hacia abajo a los precios del petróleo y sus derivados. A su vez, en Estados Unidos hay una “fiebre del etanol” que ha llevado a que se hable ya de que la mitad de la producción de maíz de ese país sea utilizada para convertirse en combustible para autos. Finalmente, los ajustes que han hecho los norteamericanos a sus patrones de compra y de uso de autos, además de golpear fuertemente a los consocios automovilísticos americanos, han llevado a una reducción en las tendencias de crecimiento del consumo de gasolina (Fig. 1). Todo esto hace pensar que las presiones sobre la oferta de gasolina disminuirán y, por lo mismo, llevarán a una baja en los precios.

Figura 1. Consumo de gasolina enero-octubre en 2005 y 2006 en Estados Unidos.

Fuente: Energy Information Administration

Esta tendencia puede acentuarse o verse contrapuesta por lo que pase en Medio Oriente, región donde se ubican las mayores reservas y producción de petróleo crudo en el mundo. Lo que hay que observar con cuidado en los días por venir son las reverberaciones de la muerte de Hussein. Esto lo decimos no tanto el hecho de que lo hayan ejecutado sino los hechos alrededor del acto de la ejecución.

La grabación con un celular de la ejecución de Saddam Hussien (que, cabe anotarlo, muestra las posibilidades y potenciales de la nueva tecnología de las comunicaciones) y que se haya mostrado que, por un lado, los verdugos eran chiítas y tomaron partido en el acto de la ejecución y lo ofendieron verbalmente y que, por otro lado, Hussein se mostrara sereno y fuerte frente a la muerte, han resultado, de la noche a la mañana, en un reacomodo geopolítico para toda la región, en particular por la clara división en Iraq entre chiítas y sunnitas. Siendo Hussein sunnita y sus verdugos chiítas y el que Irán esté dominado por los segundos y buena parte del mundo árabe por los primeros inevitablemente acentúa la polarización (en desventaja para Irán por aquello de que la nueva figura de Hussein unifica a sus rivales ideológicos de Medio Oriente y el Norte de Africa) en esta región del mundo, además de que aumenta las posibilidades de una abierta y expresa guerra civil en Iraq.

Esta situación coincide con el hecho de el ánimo guerrero de la mayoría de la población de Estados Unidos ha disminuido después de tres mil muertos y muchos más miles de heridos y mutilados sin tener una clara victoria más allá de la percibida cuando ocuparon el territorio. Esto ya ha llevado a que los republicanos pierdan el control de las cámaras del congreso y a que Bush se enfrente a cada vez mayores presiones para un cambio de estrategia. Precisamente, en una de sus primeras declaraciones como líder del Congreso, la demócrata Nancy Pelosi le ha dicho a Bush que se oponen al incremento de tropas en Iraq. Sin que el presidente de Estados Unidos tenga que hacer lo que le diga su congreso, estas posiciones hacen que lo que suceda en Iraq sea determinante en la sucesión presidencial de ese país el año entrante.

Esto también coincide con el estira y afloja que tienen los Estados Unidos y Europa con Irán sobre sus actividades nucleares. Todo esto hace pensar en un contexto de gran volatilidad e incertidumbre en la región donde se ubican las mayores reservas de petróleo del mundo, por lo que es muy posible que haya subidas y bajadas bruscas del precio del petróleo que reflejarán el nerviosismo de los mercados. Sin embargo, a final de cuentas es posible que predomine la economía sobre la política en la cuestión de los precios y que el del petróleo siga bajando.

Por supuesto, aunque con efectos mayores en Europa, está el comportamiento de Rusia y de su presidente, Vladimir Putin. Aquí lo que se perfila es también una situación en la que las promesas de las reservas de hidrocarburos de Rusia se cruzan con el manejo político de ese sector por parte del Kremlin (a lo que se ha sumado, en semanas recientes, el envenenamiento radioactivo en Londres de un ex-miembro de la KGB) . Esto ha llevado a una creciente desconfianza de inversionistas internacionales en Rusia y que se ha reflejado en una salida de empresas internacionales y en menores inversiones y menos disponibilidad de tecnología de punta para aumentar la capacidad de producción de petróleo y gas en esa región del mundo. Sin perfilar un efecto significativo en 2007, esto puede tenerlo en el mediano y largo plazo.

Estas situaciones (la incertidumbre en Medio Oriente y la desconfianza en Rusia) alimentan fuertemente, más allá de los precios de los combustibles y de los compromisos adquiridos en el Protocolo de Kyoto, el ánimo de Europa de buscar alternativas a los hidrocarburos. Esto hace perfilar continuidad en políticas públicas de fomento de energías renovables que ya han tenido resultados muy significativos.

Regresando al Continente Americano, el año empieza con una definición clara y relativamente estable de los jugadores políticos más importantes, al iniciar el año con nuevo presidente en México, con inicio de períodos en Brasil y Venezuela, y con presidentes recientemente electos en Bolivia, Chile, Colombia, Perú, Ecuador, Costa Rica, Nicaragua y Honduras, entre otros. Este escenario perfila cierta estabilidad y mayor colaboración, aunque está por verse qué pasa en Cuba (que tiene un peso ideológico importante en la región) y con qué animo llega Hugo Chávez a su nuevo ciclo como presidente.

Inevitablemente, el precio del petróleo y del gas natural serán variables muy importantes en las relaciones en la región. De seguir a la baja, lo precios pondrían en aprietos a México y a Venezuela, aunque es posible que este último salga más afectado porque acotaría el margen de maniobra de un hombre que abarca ya demasiado. A su vez, la mayoría de las economías de la región se verían beneficiadas ya que bajarían el costo de un insumo básico que tienen que importar. De seguir altos, México tendrá margen de maniobra para reformas económicas mayores pero Hugo Chávez va a tener recursos para seguir comprando simpatías en la región y más allá de la misma.

Pasando a otra parte del mundo, no hay que dejar fuera de estas notas a los dos países más poblados del mundo, China e India. En el caso de China, es posible que la desaceleración le sirva para acomodar y ajustar su economía, aunque también puede crear algunas presiones sociales por la baja en ingresos. Esto no va a disminuir su interés de asegurar suministros de energía, lo cual lo hace y hará en cualquier parte del mundo, aún a costo de ir creando tensiones políticas con las potencias tradicionales, además de hacerlo sin estar en línea con las preocupaciones ambientales que predominan en el mundo desarrollado (en particular por la alta dependencia de los chinos en el carbón). En el caso de India, la dinámica actual de su economía la ubica en el umbral de fuertes presiones de necesidad de recursos.

[Continuará]

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Transición Energética
 Actualizado el lunes, 22 de enero de 2007