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-OPINIÓN-

PROGRAMAS PARA EL AHORRO Y USO EFICIENTE DE LA ENERGIA Y EL DESARROLLO TECNOLOGICO NACIONAL
Por Odón de Buen R.
(Nota: Este documento fue escrito originalmente en 1995. Lo incluimos en este número por considerarlo de interés y lo hemos modificado levemente para mayor claridad).

RESUMEN

En este documento se exploran las implicaciones que tiene para el desarrollo tecnológico nacional el llevar a cabo una actividad amplia e intensa de ahorro de energía. De manera general se definen los factores que determinan el potencial de ahorro de energía y se establecen los impactos positivos que tienen las actividades en gran escala para aprovechar este potencial. De manera particular, en este análisis se exploran las implicaciones que tienen el llevar a cabo campañas amplias de ahorro de energía en instalaciones industriales y el establecer normas de eficiencia energética de aplicación nacional para equipos y sistemas.

EL RECURSO "EFICIENCIA ENERGETICA"

El haber considerado por muchos años a la energía como un recurso ilimitado y de bajo costo llevó a desarrollar infraestructuras completas de uso final de la energía con altos índices de consumo de energía por unidad de producto o servicio entregado. Esta situación, junto con la evolución hacia arriba de los precios de la energía y las transformaciones tecnológicas en cuanto a materiales, equipos y sistemas, han permitido que el potencial de ahorro y uso eficiente se haya ampliado de manera en que hoy pueda aprovecharse en una escala que compite con la creación de nueva infraestructura de producción de energía.

La magnitud de la energía que se puede ahorrar (y producir el efecto de gran escala) es función del tamaño del parque actual de equipos y sistemas y del potencial que hay entre el estado actual de las instalaciones individuales - en términos de lo qué está instalado y del cómo se opera - y el cambio que técnicamente se puede tener en esa instalación; el que se logre este ahorro está determinado, en términos económicos, por lo que cuesta el cambio y los costos que se reducen por el cambio.

Bajo esta conceptualización se puede hablar de un "recurso eficiencia energética" que se construye a partir de millones de modificaciones relativamente pequeñas a los equipos actualmente instalados y/o a la forma en la que éstos son operados. De esta manera se puede hablar de tres niveles de potencial de aprovechamiento del "recurso eficiencia energética": (a) técnico, (b) económico y (c) real.

El potencial técnico del "recurso eficiencia" está determinado por la deferencia entre la cantidad de energía que se consume y lo que se podría consumir, dando el mismo servicio, con la tecnología para el uso eficiente que existe en el mercado.

El potencial económico está en función del costo de aumentar la eficiencia y el valor económico de los costos que se evitan, esto a nivel usuario, a nivel empresa productora de energía y a nivel país.

El potencial real está en función de la capacidad que existe en el mercado para surtir los productos y servicios que hacen posible el uso eficiente de la energía.

A partir de la experiencia empírica que se tiene en México (a través de los diagnósticos realizados hasta la fecha por la Comisión Nacional para el Ahorro de Energía y el Fideicomiso de Apoyo al Programa de Ahorro del Sector Eléctrico) se han identificado potenciales de ahorro en instalaciones industriales y comerciales que rebasan el 15% del consumo actual. Esto quiere decir- de manera muy simplista - que, si asumimos una tasa de crecimiento anual de la capacidad para producir energía de 5% anual, el aprovechar masivamente el "recurso eficiencia energética" nos permitiría posponer, mínimamente, la instalación de nueva infraestructura por tres años .

LOS BENEFICIOS DEL AHORRO Y USO EFICIENTE DE LA ENERGIA

Además de los aspectos estrictamente económicos, el ahorro de energía tiene un conjunto de otros beneficios. De manera universal, el ahorrar energía tiene beneficios en varios sentidos: de ahorro de recursos no renovables, de calidad del ambiente, de costo de oportunidad sobre el uso de recursos financieros y de divisas escasas (para países importadores de energía).

Para el caso de un país como el nuestro, donde la participación nacional en el valor de nueva infraestructura de producción de energía es cada vez menor (por la liberalización de los mercados) y donde, por lo tanto, cada vez se importa más, la alternativa de eficiencia energética puede, dado su carácter sumamente desagregado y fundamentado en equipos que se producen, distribuyen e instalan localmente, también tener un impacto positivo de empleo. Bajo este esquema, en lugar de cubrir necesidades crecientes de infraestructura de producción de energía con bienes de capital que tienen que ser importados, se establece un mercado local de productos y servicios para la eficiencia energética.

RELACION CON EL DESARROLLO TECNOLOGICO

Además de lo anteriormente expuesto queremos explorar aquí un aspecto poco considerado como beneficio de la actividad de ahorro de energía, el cual tiene que ver con la actividad de desarrollo tecnológico. A continuación exploraremos esta idea para demostrar que es un beneficio importante para el país - al cual hay que añadir a los anteriormente enumerados.

Para explicar el sentido de lo que aquí se plantea, debemos intentar una definición de lo que es desarrollo tecnológico. Desde nuestra perspectiva, el desarrollo tecnológico es la evolución del conocimiento y la práctica en el diseño, ensamble y operación de equipos y sistemas que permite menores costos y mayor calidad en lo que se produce y con menores impactos ambientales. De esta manera, el desarrollo tecnológico ocurre en pequeños incrementos que se reflejan en pequeñas variaciones que, agregadas, resultan en los grandes cambios. Es esta, curiosamente, una gran coincidencia con el proceso de ahorro de energía: ocurre a partir de pequeños incrementos que se agregan para convertirse en grandes cambios.

Es importante añadir aquí que el desarrollo tecnológico no se refleja nada más en cambios en los equipos o en los sistemas: el cambio tecnológico ocurre también al transformar la manera de plantear y manejar su trabajo quienes diseñan, operan y construyen los equipos y sistemas. Para nuestro país, tan acostumbrado a importar tecnología, el realizar un esfuerzo de gran escala para aprovechar el "recurso eficiencia energética" puede servir para "repasar" lo que aquí se tiene y dar un importante impulso a la creatividad de nuestros diseñadores, constructores y operadores.

LAS ACTIVIDADES PARA EL AHORRO Y USO EFICIENTE DE LA ENERGIA Y SU RELACION CON EL DESARROLLO TECNOLOGICO

Para ubicar el impacto tecnológico de la actividad de ahorro de energía en un país como el nuestro, exploramos aquí dos categorías de actividades para el ahorro y uso eficiente de la energía en las que actualmente se trabaja en el país: (a) normatividad en equipos y sistemas y (b) modificación de instalaciones existentes.

Normalización para la eficiencia energética.

El aumentar la eficiencia energética de equipos y sistemas implica conocer a detalle su funcionamiento, cuando menos en lo que se refiere a los intercambios de energía hacia dentro y hacia afuera de estos equipos y sistemas. Esto implica revisar los diseños y los procesos de fabricación de estos equipos y sistemas y conocer la manera en que se diseñan y fabrican no solo en México sino en donde se producen los más eficientes en el mundo.

Aquí es importante hacer una distinción entre el desarrollo de normas para equipos respecto al de sistemas.

Para un país como México - donde no hay tradición de diseño de equipos-, el analizar los diseños, el discutir las modificaciones que se pueden llevar a cabo para aumentar la eficiencia y el lograr que esos productos se modifiquen trae consigo una inevitable elevación del conocimiento tecnológico. Es muy posible que - como ha ocurrido en los mismos Estados Unidos de Norteamérica - el proceso de discusión que se tuvo para lograr consenso sobre los detalles de la norma haya llevado a los fabricantes a revisar sus propios diseños de equipos y los procesos de producción de los mismos, y a que ellos mismos hayan ubicado aspectos a mejorar que no hubieran ubicado sin el proceso al que obligó la norma.

Para el caso de la normatividad para sistemas, hay un proceso distinto que se inicia con la norma, pero cuyo mayor impacto tecnológico ocurre después de publicada esta. Esta diferencia, cabe aclararlo, se debe a que mientras una norma de equipos implica una negociación con un número muy limitado de actores, para una norma de sistemas (como, por ejemplo, de edificios) el número de actores es varios órdenes de magnitud mayor.

Para diseñar e implantar una norma para sistemas la negociación que se realiza se lleva a cabo con representantes de organizaciones pero la implantación implica, inevitablemente, un proceso de información y educación que llegue a todos los miembros de esas organizaciones a los que afecta (ya sea positiva o negativamente). De esta manera hay dos etapas donde se presenta desarrollo tecnológico: una primera donde se estudian las variaciones técnicas de la misma y una segunda donde la información y la educación sobre la norma permite integrar al conocimiento tecnológico de una gran cantidad de profesionales herramientas de análisis, materiales, equipos y sistemas modernos que permiten cumplir con la nueva normatividad.

Modificación del parque actual de instalaciones

Bajo la categoría de modificación del parque actual para ahorrar energía podemos ubicar varios niveles de actividades que tienen impacto sobre el desarrollo tecnológico. En este sentido definiremos tres etapas: (a) diagnóstico energético, (b) análisis de las alternativas, (c) diseño de las modificaciones y (c) instalación de las medidas.

Diagnóstico energético

De los aspectos tecnológicos más importantes de un diagnóstico energético es que se tiene que recorrer el proceso de la instalación que se analiza. Este recorrido implica inevitablemente una revisión de la manera en la que diseñó originalmente y en la que se opera actualmente una instalación. En este proceso se realizan generalmente también mediciones que de otra manera no se realizarían. Finalmente, el diagnóstico implica también el análisis de datos con una perspectiva distinta a la que tiene el que la opera, es decir, que se revisa con más profundidad (en series de tiempo largas o con mucho mayor frecuencia) y alcance (en cuanto a que se pueden estar midiendo otras variables más allá de las que se están monitoreando en la operación). El proceso del diagnóstico puede entonces llevar a un intercambio de puntos de vista sobre múltiples aspectos de la instalación que inevitablemente llevan a mejorarlo y a reducir su consumo de energía.

Análisis de las alternativas

Una buena definición de alternativas para el ahorro de energía implica necesariamente un buen conocimiento no solo de las tecnologías sustitutas sino también de la manera en que estas se combinan para ajustarse a la instalación. De esta manera hay dos niveles de avance tecnológico: uno a través de reconocer equipos nuevos que pueden lograr lo mismo que otros equipos con menos energía; el otro es a través de ubicar una mezcla adecuada de elementos varios que permitan el ahorro de energía en la instalación. Así, no solo es importante la selección de motores o de luminarias más eficientes sino también de los sistemas que los acompañan (como controladores de velocidad para los motores y detectores de presencia para las luminarias).

Diseño de las modificaciones

Como ya se mencionó antes, muchos diseños de procesos de instalaciones industriales o de grandes inmuebles fueron realizados por ingenieros de alguna empresa especializada de origen extranjero. Por lo mismo, el realizar el diseño y especificación del sistema de ahorro de energía en una instalación por los ingenieros de la planta o por consultores locales implica un proceso que previamente no se había realizado y que lleva al desarrollo de conocimiento local, mejorando el nivel tecnológico.

Instalación de las medidas

El instalar medidas de ahorro de energía en la industria puede significar un reto tecnológico ya que muchas veces hay que instalar la medidas de ahorro en plantas que no dejan de operar o que lo hacen específicamente para esa instalación de medidas. El reto tecnológico es entonces no solo técnico sino también de organización del trabajo.

CONCLUSIONES

En México existe un potencial importante de ahorro de energía que puede aprovecharse en gran escala de tal manera que el hacerlo de esta manera puede reducir notablemente a la necesidad de nueva infraestructura energética.

Aparte del empleo que se crea en la producción, distribución e instalación de materiales, equipos y sistemas para el ahorro de energía, el ahorrar energía implica un proceso en el cual se eleva el nivel de conocimiento que se tiene sobre las instalaciones en las cuales pretende lograr el ahorro de energía y sobre las alternativas que se tienen para su operación más eficiente.

El desarrollo tecnológico y el aprovechamiento del "recurso eficiencia energética" tienen en común el carácter de procesos que ocurren a un nivel sumamente desagregado. Estas actividades, que sin duda mejoran la calidad de la vida y pueden permitir a nuestro país colocarse en una mejor situación en una economía abierta como en la que nos ha tocado vivir, ocurren también de manera paralela y complementaria. Ahora bien, si logramos que esto ocurra de manera consciente y bajo un esfuerzo bien orquestado lograremos no solo reducir nuestro índices de consumo de energía sino también nuestros niveles de conocimiento y productividad.

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Transición Energética
 Actualizado el martes, 7de noviembre de 2006