Sobre
la Prospectiva Ambiental de la OCDE para el 2030 y la creación
de un fondo de adaptación frente al cambio climático.
Por Sergio A. Segura Calderón.
Recientemente
la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económicos (OCDE), publicó un documento denominado
OECD Environmental Outlook to 2030, que nos da un panorama
de las perspectivas que sobre el medio ambiente se tienen
en un horizonte de veinte años, destacando los temas
que en opinión de los expertos de esta organización
deben ocupar el centro de las políticas publicas
en el entorno mundial.
Esta publicación coincide en tiempo con las negociaciones,
en el marco de la Conferencia de las Partes de la Convención
Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
celebrada en Bali, Indonesia, donde el tema de la adaptación
al cambio climático ha pasado a ocupar un lugar importante
en la agenda de negociación, particularmente la idea
de desarrollar un fondo de adaptación que tiene como
intención recaudar el dinero necesario para mitigar
los efectos del cambio climático en los países
en desarrollo.
Y no es casualidad que el tema de la adaptación y
las constantes llamadas de atención frente a los
efectos del cambio climático ocupen terrenos cada
vez más importantes en el contexto de definición
de acciones y políticas globales de los organismos
gubernamentales mundiales. Tanto el OECD Environmental Outlook
to 2030 como las noticias día a día nos exponen
un sinnúmero de evidencias que nos hacen darnos cuenta
de lo que está ocurriendo en nuestro planeta y la
necesidad de actuar ya al respecto. El derretimiento de
grandes extensiones de hielo en los polos, la escasez de
agua, las olas de calor, los huracanes y otros fenómenos
y anomalías climáticas se estudian con mayor
detalle por parte de los círculos científicos
para determinar si su ocurrencia es resultado del aumento
de la temperatura ocasionado por la emisión de gases
de efecto invernadero a la atmósfera.
La OCDE dice: Hacia el 2030, el ambiente en
el planeta será…
Como
parte de los estudios que de manera regular desarrolla esta
organización mundial de la cuál México
forma parte desde 1994, en esta ocasión vale la pena
tomar nota de lo que nos dice la prospectiva ambiental de
la OCDE para el 2030, documento que está basado en
proyecciones de tendencias económicas y ambientales
mundiales y que da cuenta de los diversos retos ambientales
que enfrenta la humanidad.
En este sentido, los retos ambientales prioritarios están
presentados en el reporte utilizando un sistema de “semáforos”
que describe acciones en cinco diferentes rubros: cambio
climático, biodiversidad y recursos naturales, agua,
calidad del aire y residuos y sustancias químicas
peligrosas. Estos “semáforos están referidos
al tipo de retos ambientales y las acciones vigentes para
atenderlos. Los temas en “semáforo rojo”
son aquellos que no han tenido una atención adecuada
o que están en mal estado o empeorando, por lo que
necesitan una atención urgente.
Del
contenido del documento nos parece importante resaltar que,
ante la ausencia de políticas ambientales efectivas
en las próximas décadas, existe la posibilidad
de alterar de forma irreversible la base ambiental que da
sustento al desarrollo económico humano. De los retos
ambientales que se encuentran en “semáforo
rojo” y ante la ausencia de políticas efectivas,
merecen especial atención tres elementos planteados
en el documento1:
-
Las
emisiones mundiales de gases de efecto invernadero aumentarán
en más de un 50% para 2050. Con un aumento de la
temperatura global por encima de los niveles pre industriales
de 1,7 a 2,4 ° grados para el año 2050, y más
de 4-6 grados para fin de siglo.
-
Las
especies animales y vegetales continuarán extinguiéndose
hacia el año 2030, debido en gran parte a la expansión
de las infraestructuras y de la agricultura y también
al cambio climático. La producción combinada
de alimentos y biocombustibles exigirá un 10% de
incremento de tierra de labor en todo el mundo con la
consecuente pérdida añadida de hábitats
para la vida silvestre (Figura).

Fuente:
OECD Environmental Outlook to 2030, Resumen (traducción
no oficial en español), OECD, 2008.
|
-
Casi
4 mil millones de personas sufrirán escasez de
agua dentro de 22 años – aumentando en mil
millones el número de personas que ya lo sufren
ahora (Figura). La escasez de agua se verá agravada
por la contaminación de los recursos hídricos.
La agricultura es el mayor usuario y contaminante de agua.

Fuente:
OECD Environmental Outlook to 2030, Resumen (traducción
no oficial en español), OECD, 2008.
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El
documento elaborado por la OCDE también señala que
estos problemas suponen un reto mayor para las naciones en desarrollo,
particularmente por el aumento de la población y la necesidad
de contar con una mayor cantidad de insumos y recursos para nutrir
el desarrollo económico de estos países. De acuerdo
con el documento, se espera que para el 2030 la economía
mundial casi se duplique y la población crecerá hasta
cerca de 8,200 millones. El crecimiento tanto de la población
como el ingreso estará concentrado en las denominadas economías
emergentes (Brasil, China, India, entre otros).
A partir de estos escenarios, el documento expone un paquete de
políticas –nada novedosas, por cierto- que deben ser
consideradas para atender estos retos ambientales sin afectar el
desarrollo económico de los países en desarrollo.
Estas políticas están referidas de manera general
a lo siguiente:
-
Uso eficiente de los recursos y la eco-innovación
-
Fortalecimiento de la cooperación ambiental internacional
-
Prioridad en acciones de los sectores que más afectan al
ambiente (energía, transporte, agricultura y pesca)
Finalmente, la prospectiva ambiental de la OCDE señala que
los principales obstáculos para la efectiva aplicación
de estas políticas, están centrados en la forma en
que estas medidas y acciones afecten a la competitividad industrial,
la incertidumbre sobre quién debe llevar a cabo las acciones
y quién asumirá su costo, así como el dimensionamiento
adecuado que debe tener la asignación de precios para el
uso de recursos naturales.
El valor de este documento estriba, desde nuestro punto de vista,
en que más allá de las recetas de políticas
de atención urgente que son consideradas en la mayoría
de los documentos oficiales de este organismo y que han sido recomendadas
y detalladas en el marco de otros foros multilaterales hasta el
cansancio, nos presenta una imagen clara de los problemas ambientales
que se están presentando en la actualidad y nos expone los
escenarios que serían resultado de la inacción humana,
particularmente la escasez de agua y la inminente extinción
de especies animales y vegetales.
Hacer
frente a los efectos del cambio climático: el fondo de adaptación
y el “fondo verde” de Calderón
Uno de los elementos novedosos que han estado en discusión
a partir de la última reunión de las Partes firmantes
de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático y su Protocolo de Kioto, llevada a cabo en diciembre
pasado en Bali, Indonesia, es la creación de un fondo multilateral
de adaptación para hacer frente a los efectos del cambio
climático.
En este sentido y en como marco para las negociaciones de este instrumentos,
la Junta del Fondo de Adaptación, concebido bajo el Protocolo
de Kioto, se reunió por primera vez en marzo pasado en la
ciudad de Bonn con la intención de recaudar el dinero necesario
para aminorar los efectos del cambio climático en los países
en desarrollo.
Este fondo de adaptación ha sido establecido con la intención
de materializar proyectos concretos para países en desarrollo,
con el fin de hacer frente a los efectos del cambio climático,
y sus recursos se obtendrán de la aplicación de un
impuesto al 2% del dinero utilizado para los proyectos del Mecanismo
de Desarrollo Limpio y tiene un valor actual de 60 millones de dólares.
Según la cantidad de proyectos de este tipo que se realizarán
en breve, esta cifra crecerá rápidamente entre 80
y 300 millones de dólares hasta 2012.
De manera paralela a las negociaciones sobre los elementos del Fondo
de Adaptación del Protocolo de Kioto, el presidente Felipe
Calderón ha propuesto recientemente a sus homólogos
que participan en la V Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de
América Latina, El Caribe y la Unión Europea (ALC-UE)
la estrategia contra el cambio climático denominada 'Fondo
Verde'.
Esta propuesta tiene como objetivos fomentar acciones de mitigación,
apoyar la adaptación a los efectos adversos del cambio climático
y promover la transferencia y difusión de tecnología,
así como contribuir a sustentar financieramente el nuevo
régimen climático global, en un esquema posterior
al Protocolo de Kioto, cuyo plazo de vigencia concluye en 2012.
Al parecer y a reserva de continuar el seguimiento sobre el curso
de las iniciativas presentadas tanto por el gobierno de México
como en el marco del fondo de adaptación de la Convención
Marco, la respuesta efectiva para lograr mecanismos de adaptación
al cambio climático en países en desarrollo está
en camino de ser una realidad, sobre todo si se cuenta con el apoyo
de países desarrollados, especialmente de la Unión
Europea.
No obstante, es pertinente recalcar que la adaptación al
cambio climático es costosa y define mecanismos mas complejos
de atención por parte de los gobiernos, particularmente la
importancia que en su momento tienen la transferencia de tecnología,
la realización de estudios que permitan conocer la verdadera
vulnerabilidad no sólo de las sociedades sino de los sistemas
naturales y los recursos, así como la implementación
de instrumentos de política efectivos para aprovechar los
recursos con los que se cuente. Estudios como el desarrollado por
la OCDE nos expone aquellos rubros donde se debe empezar a trabajar
ya.
Del mismo modo, será importante saber cuales serán
los criterios para determinar quiénes serán los destinatarios
prioritarios de estos recursos y diseñar mecanismos adicionales
para la contribución de los países desarrollados a
estos fondos, entendiendo que serán éstos los que
aporten la mayor cantidad de recursos y toda vez que, aun cuando
se trate de 300 millones de dólares, esta cantidad resultaría
insuficiente para hacer frente a un esfuerzo global de adaptación
al cambio climático.
Habrá pues, que dar un voto de confianza a estas iniciativas,
con las reservas que el caso amerita.
1OECD
Environmental Outlook to 2030, Resumen (traducción no oficial
en español), OECD, 2008
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