Introducción
De
los conjuntos de instalaciones consumidoras de energía
(en particular electricidad) el de los inmuebles, entendiendo
en este caso a los espacios en los que vive la gente y en
la que se desarrollan muchas de sus actividades cotidianas,
es de los más importantes.
En
el mundo desarrollado se ha definido a los edificios como
uno de los principales usuarios de energía, comparándose
en importancia con el transporte1. Este es un
hecho que refleja el peso del clima en las latitudes de
esos países (generalmente ubicados en regiones con
inviernos extremosos) y el proceso de “tercerización”
de la economía, lo cual se refiere al crecimiento
del sector de los servicios y a la disminución relativa
de la producción industrial.
Situación
en México
En
México, aún y cuando es evidente un proceso
de crecimiento del sector servicios (que ha crecido más
que el industrial desde el año 2000) y en donde el
desarrollo de vivienda es uno de los fenómenos más
importantes de la economía en los últimos
años, el asunto del consumo de energía en
el espacio construido ha tenido poca atención de
quienes manejan las estadísticas de consumo de energía
(Fig. 1).
Una
de las razones para esta omisión se ubica en la manera
en la que se contabiliza el uso de la energía. En
el caso de la electricidad, las empresas eléctricas
manejan las estadísticas de sus usuarios en función
de las tensiones de servicios más que por los sectores
que atienden. Sin embargo, cuando las empresas eléctricas
agrupan a conjuntos de tarifas por sectores, ubican bajo
el concepto de “comercial” a usuarios en baja
tensión (tarifas 2 y 3) y de “servicios”
a las que corresponden a servicios municipales (alumbrado
y bombeo de agua).2
Figura
1. Tasas de crecimiento anual de PIB nacional y de
PIB correspondiente a sectores industrial y de servicios. |
Así,
bajo el concepto de “mediana industria” ubica
a los usuarios en media tensión (tarifas OM y HM).
Sin embargo, como lo puede demostrar la larga lista de hojas
de caso de proyectos del FIDE y los datos recopilados por
la Conae en su programa de edificios públicos, la
mayoría de las instalaciones mayores del sector servicios
(desde restaurantes hasta los grandes almacenes) están
dentro de la categoría de “mediana industria”.
Esto
lleva, por supuesto, a que se subestime considerablemente
al sector terciario como consumidor de energía eléctrica
y a que, por lo mismo, se consideren de poca importancia
los esfuerzos para mejorar su eficiencia energética.
Esta
situación, desafortunadamente, se refleja en las
estadísticas nacionales del Balance Nacional de Energía,
donde se considera como categoría de consumo final
de energía a la de “Residencial, comercial
y público” y en la que el consumo de electricidad
refleja exactamente las categorías que refieren las
estadísticas de la CFE. Así, aún y
cuando el consumo residencial o doméstico de energía
está adecuadamente cuantificado, el que corresponde
al sector de mayor crecimiento económico (el de servicios)
no lo está.3
Esto
es un error muy evidente en los cálculos nacionales
que subestima, en términos energéticos, lo
que ocurre en un sector económico muy importante.
Consumos
de electricidad en inmuebles no residenciales en México
Para
tratar de dimensionar la importancia de los inmuebles en
el consumo nacional de energía y, además,
mostrar la magnitud del error (o, cuando menos, de la omisión)
recogimos información de diversas fuentes con información
presentada de diversas maneras sobre el tamaño del
sector y su consumo de energía. En particular, ubicamos
y tomamos datos de las hojas caso del FIDE, de una versión
antigua de la base de datos del programa de edificios de
la Administración Pública de la Conae, de
las estadísticas de venta de la CFE y de datos de
las empresas y de las asociaciones relacionadas al sector
(como tiendas, hoteles y restaurantes).
Hoteles
De
acuerdo a la Asociación de Hoteles de México
en el país existen 13,057 hoteles con cerca de 516
mil cuartos. De acuerdo a los datos que maneja el FIDE en
sus hojas caso, los hoteles consumen entre 10 y 42 MWh/cuarto-año
(Tabla 1). Utilizando el valor más bajo (10 MWh/cuarto-año)
el consumo de energía de este conjunto de instalaciones
es muy significativo ya que llega a 5,160 GWh/año.
Tabla
1. Consumo de energía de hoteles
Fuente:
Hojas de caso de proyectos de ahorro de energía,
FIDE
Tiendas
de autoservicio
De
acuerdo a la información disponible en su sitio en
Internet, la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio
y Departamentales (ANTAD) está formada 11,019 tiendas
de las cuales 1,441 son de Autoservicio, 731 son Departamentales
y 8,847 son tiendas especializadas. La superficie total
de venta de todas estas tiendas suma 10,399,795 metros cuadrados.
A su vez, de acuerdo a la información de las propias
empresas, Wall Mart maneja 546 instalaciones de tiendas
de autoservicio, Gigante 219 y Comercial Mexicana 191 (para
un total de 956 instalaciones o el 66% del total).
Por
su parte, de acuerdo a otra vez a las hojas caso del FIDE,
una tienda de autoservicio de una cadena mayor de las mencionadas
arriba y ubicada en una ciudad con clima templado (Morelia)
consume, en números muy redondos, 1.5 GWh/año
(Tabla 2). Para las 1,1441 instalaciones que refiere la
ANFAD, esto representa 2,160 GWh/año.
Tabla
2. Consumo de energía de tiendas de autoservicio4
Fuente: Hojas de caso de proyectos de ahorro de energía,
FIDE
Tiendas
departamentales.
Haciendo
el mismo ejercicio que en los casos anteriores, se tomó
un valor intermedio de las hojas caso del FIDE (2,000 MWh/año
por tienda) y se multiplicó por las 731 tiendas departamentales
que existen de acuerdo a ANTAD (Tabla 3). Este ejercicio
nos da un consumo anual de alrededor de 1,500 GWh/año
para estas instalaciones.
Tabla
3. Consumo de energía en tiendas departamentales5
Fuente:
Hojas de caso de proyectos de ahorro de energía,
FIDE
Restaurantes
De
acuerdo a la Cámara Nacional de la Industria de los
Restaurantes (CANIRAC) tiene 243,000 establecimientos formales
afiliados, de los cuales el 96% son PYMES. Considerando
que el 4% (9,720 establecimientos) son parte de grandes
cadenas (y los más intensivos) y tomando de los datos
de los casos FIDE un valor menor de consumo (0.4 GWh/año-restaurante)
resulta en un consumo muy cercano a las 3,900 GWh/año
(Tabla 4).
Tabla
4. Consumo de energía eléctrica en restaurantes6
Fuente:
Hojas de caso de proyectos de ahorro de energía,
FIDE
Edificios
de oficinas
Para
establecer valores para este universo de instalaciones tomamos
los datos del programa de edificios de la Administración
Pública de la Conae. Este programa ha estado manejando
información de los edificios de oficinas más
grandes en el gobierno federal. De acuerdo a la base de
datos que estaba disponible en la página de la Conae
hace ya tres años, en 2003 el programa manejaba 729
inmuebles que ocupaban 3.8 millones de m2 (5,271 m2/inmueble)
y con un consumo anual de cercano a los 370 GWh-año
(96.6 kWh/m2-año-inmueble). Todos estos inmuebles
están contratados ya sea en tarifa OM o HM.
Una
primera estimación
Sumando
los números que se anotan arriba (y que se establecen
sin integrar instalaciones de la importancia de oficinas
privadas, escuelas, bancos y hospitales, entre otros, y
tomando valores conservadores en cuanto a número
de instalaciones consideradas y su intensidad energética)
el estimado del consumo de energía eléctrica
de los inmuebles del sector terciario en México llega
a cerca de 14,000 GWh al año (Tabla 5).
Tabla
5. Consumo estimado de energía eléctrica en
inmuebles del sector de los servicios en México
Este
valor (que no incluye, insistimos, el gran universo de edificios
de oficinas de uso privado, ni de escuelas, ni de bancos
ni de hospitales) es superior al consumo que se tuvo en
2005 en tarifas 2 y 3 (Tabla 6). Esto refleja claramente
la gran subestimación que se tiene en las estadísticas
energéticas de lo que representan los edificios.
Tabla
6. Consumo de energía eléctrica por categorías
definidas por la CFE, 2005
Fuente:
www.cfe.gob.mx
Ahora
bien, revisando las estadísticas de CFE por tarifa
y por estado nos encontramos con datos que refuerzan esta
hipótesis.