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-La nota ambientalista desde Australia-

Breves del supermercado.
Por Banjamín de Buen K.

El supermercado es la sede de un número considerable de nuestras transacciones con el medio ambiente. Prácticamente todos los productos tienen consecuencias importantes sobre el ambiente y cada selección apoya un sector de la industria. Como consumidores tratamos de ser verdes, de apoyar a quienes consumen menos combustible y menos agua y de adquirir los productos que dejan menor huella.

Bolsas verdes

Recientemente, Peter Garret, ministro de medio ambiente en Australia (mejor conocido por haber sido líder de la banda Midnight Oil) lanzó una iniciativa para erradicar las bolsas de plástico en el país. Aunque no lo logró por completo, los establecimientos en algunos estados comenzarán a cobrar por cada bolsa de plástico. A pesar del fracaso de la iniciativa de Garrett, los consumidores han asumido su papel en esta lucha y utilizan bolsas de tela para hacer las compras. Lejos de Melbourne un pueblo llamado Timboon, donde habitan cerca de mil personas, da la bienvenida a sus visitantes con un letrero que indica que en ese poblado no hay bolsas de plástico.

 

 

Productos verdes

Muchos productos de limpieza (personal y del hogar) se posicionan en el mercado por ayudar a combatir el problema ambiental. El papel de baño es uno de ellos. La envoltura de una marca papel de baño reciclado, cita a la Fundación Australiana de la Conservación, que dice que cada tonelada de papel reciclado salva 13 árboles, 2.5 barriles de petróleo, 4,100kWh de electricidad, 4 metros cúbicos de relleno sanitario y 31,380 litros de agua.

Esta marca de papel higiénico en particular, usa mensajes de doble sentido en su envoltura. A manera de referencia, Australia es conocida como “down under” (allá abajo) por su posición sobre la tierra. Uno de los mensajes dice, “hecho allá abajo, para allá abajo”.

Otro ejemplo son los detergentes y jabones. La mayoría de los que se posicionan por sus beneficios ambientales, aseguran que las aguas que resultan de usarlos no contaminan y pueden ser reutilizadas como “agua gris”.

Verdes y caros

La crisis de alimentos ha afectado a todo el mundo y Australia no es la excepción. Incluso, por ser un país aislado del resto del mundo, que además importa casi todo su petróleo, muchos de los precios han aumentado considerablemente. Cuando por fin llegamos a la sección del supermercado que tiene productos verdes (verduras) todo aquello que venga de otro país, tiene un precio elevado. La solución es comprar productos de temporada que se producen localmente.

Otro patrón de comportamiento que es frecuente en los supermercados de Melbourne, es evitar el uso de bolsas de plástico para envolver las verduras y llevarlas a la caja. Salvo algunos alimentos que se adquieren en grandes números (como ejotes), ya no es común tomar bolsas de plástico adicionales por cada alimento.

En Melbourne no es necesario dejar las mochilas en paquetería antes de ingresar al supermercado. Aunque parezca un detalle menor, uno puede llevar sus compras en su mochila (y llevar las bolsas verdes en la mochila) y evitar el uso de bolsas de plástico.

Finalmente, muchas bicicletas vienen equipadas para cargar bultos. Esto implica que se puede hacer el mandado sin tener que usar el coche.

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 Actualizado el lunes 2 de junio de 2008