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-La nota ambientalista desde Australia-

Agua al natural.
Por Banjamín de Buen K.

Hace más de treinta años que Lloyd C. y familia viven en Yuulong sobre la Gran Carretera Oceánica de Australia. “Antes habían tan pocos coches en el camino que jugábamos futbol en la carretera”, cuenta Lloyd.

A tres horas de Melbourne, la ciudad más próxima a esta pequeña localidad ubicada en los Otways, la casa que esta familia construyó contaba con suministro de electricidad y teléfono, pero no hay tuberías de gas ni agua. Afortunadamente, esta zona de densos bosques y mucha humedad, hay arroyos para obtener agua.

“Tuve que poner dos kilómetros de mangueras desde el arroyo [cuya posición está más alta que el tinaco] hasta la casa”, cuenta Lloyd. Sin embargo, algunos terrenos de la región, de densos bosques de pinos de monterey (importados de California) están siendo talados y esta actividad contamina las aguas que suministran a la casa de Lloyd C.

“No voy a poder usar esa agua en dos años, los dos tanques que tengo están vacíos y estamos usando el de emergencia” dijo Lloyd, y agregó que ese tanque es para proteger su casa contra incendios “si llegar a haber fuego estaríamos desamparados”.

Por esta situación, Lloyd C. ha debido instalar dos nuevos sistemas en su hogar para coleccionar agua. Por un lado utiliza los techos de sus dos talleres para recolectar agua de lluvia que baja por tuberías y entra en un gran tanque. Normalmente el sistema que Lloyd C. tiene instalado no requiere de bombas eléctricas ya que aprovecha los desniveles de la región para lograr que el agua circule. Sin embargo, el tanque que tiene ahora de reserva que colecciona aguas de lluvia, está al mismo nivel que su casa, por lo que tiene que bombear el agua hasta un tanque en una posición más alta.

Ya que perdió su fuente de agua en pleno verano y el sistema de recolección en los tejados requiere de la temporada de lluvias, Lloyd C. llevó a su familia a crear una pequeña presa en un arroyo cercano a su casa. Con piedras y lodo, lograron hacer un pequeño bloqueo que permitió lograr suficiente profundidad para colocar una manguera.

“El agua sale un poco amarilla y sabe a río” dice Heather, esposa de Lloyd mientras llena una botella y la mira con desdén. Sin embargo es uno de los pocos lugares en el mundo donde aún se puede beber el agua directamente del río.

Lloyd extrajo más de mil litros de esta nueva fuente en un par de días, sin afectar al ecosistema local. Las primeras lluvias están por llegar.

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Transición Energética
 Actualizado el martes 6 de mayo de 2008